Garantizar que todos los instrumentos de medición del laboratorio de control de calidad operen dentro de tolerancias definidas mediante un programa de calibración periódica trazable a estándares nacionales o internacionales.
Aplica a todos los instrumentos que generan datos usados para la toma de decisiones de calidad: balanzas, HPLC, espectrofotómetros, pH-metros, Karl Fischer, disolutores, medidores de partículas y otros.